Pero… ¿por qué diablos un hombre querría zambullirse en la soledad como un pez?. O aún peor, ¿por qué querría vivir acorralado en el vacío de esta eternidad pudiendo saltar hacia los confines del cosmos como las garras de un tigre?. ¿Cuántos hombres estarán en este preciso instante esperando como los asesinos a que las horas del tiempo lleguen a su fin?. ¿Cuántos hombres iguales a mi?. ¿Y cuantos fantasmas invisibles estarán ahora mirando tan solo el resplandor de estas luces que se tambalean en los abismos?.